1/24/2011

Crónica Genovesa II


Lunes 24/01/2011

Levantarse, ducharse y desayunar. Anécdota: es curiosa la cara que te ponen en los hoteles cuando les dices que no tomas café, que solo tomas “cacao”.

Me recogió Bruno en la entrada del hotel. Dimos un pequeño paseo hasta las oficinas de las empresa. Hacía un frío que pelaba a pesar de estar soleado. Llegamos a un pequeño portal y subimos a las oficinas. Cuatro horitas de curso y a comer.

Como Bruno no podía acompañarme; Franco, uno de los técnicos de la compañía me llevo a un pequeño mesón donde comí mi primer menú del día italiano. He de reconocer que ha sido uno de los mejores “menú del día” que he comido nunca y no es por que me encante lo que nosotros conocemos por comida italiana, sino porque acostumbrado a lo que sirven en España (y por motivos de mi anterior trabajo he comido en muchos sitios) este menú es de restaurante caro sin ser caro; treinta euros los dos. Consistía en un plato de pasta con nata y nueces de primero; dos filetitos de pescado guisado al dente con salsa de tomate natural con olivas pequeñas y piñones, y tarta de granada de postre. Riquísimo.

Por la tarde más curso y a eso de las seis, vuelta al hotel. Después de relajarme un poco salí a dar una pequeña vuelta a patas por la ciudad. Fue una vuelta corta por que no vi gran cosa que no haya visto ya en otros lados. Todas las ciudades residenciales son iguales.

Antes devolver al hotel paré en un supermercado para cazar la cena ya que no me apetecía gran cosa. Aproveché para curiosear un poco la dieta normal de un italiano. Me llamó la atención la enorme variedad y cantidad de quesos distintos. Muchos más de los que podréis ver en un supermercado equivalente español. Igualmente pasa con la pasta fresca. Las pizza precocinadas no abundan pero si puedes encontrar masa fresca de pizza con forma de pequeños panes listos para extender y rellenar.

Vuelta al hotel y mañana más.
Vistas desde el balcón de mi habitación