1/24/2011

Cronica Genovesa I

¡Bon Giornno!

Hoy escribo desde Italia. Desde Voltri, a las afueras de Genova para ser más concreto. ¿Y como he venido a parar aquí? Pues porque en mi trabajo se preocupan en ampliar mis horizontes educativos y me encuentro realizando un curso de una semana sobre Convertidores de Media Frecuencia (tranquilos que no os voy a aburrir con jerga electrónica).

Domingo 23/01/2011

Para llegar a Genova: una hora de taxi desde Ourense hasta Vigo y luego volar a Madrid (1 hora de vuelo) y de Madrid a Genova (2 horas de vuelo). Entre pitos y flautas salí a las 15:00 de Ourense y llegué a las 23:00 a Genova.

El aeropuerto de Genova se llama Cristoforo Colombo en honor del navegante italiano-español-portugués-etc que descubrió América allá por el 1492 y que nosotros conocemos por el nombre de Cristóbal Colon. Es un aeropuerto curioso en medio del puerto, por lo que cuando tomas tierra y el avión corre por la pista, puedes ver los barcos amarrados.


Después de recoger la maleta me esperaba a la salida el que es mi profesor, Bruno M. , adormilado y agarrando un papelote con el nombre de la empresa y el mio debajo. Me sentí como en una película, ya que esta es la típica/tópica imagen que sueles ver en las mismas cuando el protagonista llega al aeropuerto donde comienzan sus aventuras.

Cogimos el coche, pillamos cinco minutos de autopista urbana que nos alejó del centro de la ciudad hasta las afueras y llegamos a Voltri. El paisaje urbano es el propio de una pequeña ciudad dedicada a la industria, es decir, tirando a feo.

Llegamos al “Hotel Sirenella” y me despedí de Bruno hasta el día siguiente. Subí a mi habitación y admiré las vistas desde mi balcón, una playa desangelada demasiado próxima a la urbe. Me lavé los dientes y me derrumbé sobre la cama muerto de sueño.