1/27/2011

Crónica Genovesa IV

Miércoles 26/01/2011

Hoy el día ha sido más movidillo.

Arranqué con un desayuno alto en calorías y forzosamente malo para la salud. Ya he aprendido a decir “latte a caldo, per favore” y la mujer ya se ha hecho a la idea de que quiero leche caliente sola con cacao aunque por si acaso pregunta si no prefiero un mocaccino. No, gracie mile.

Salí a la calle. Menos frío que ayer, cielo nublado y previsión de lluvias.

Antes de entrar en la oficina donde realizo el curso entré en una farmacia para pedir unas pastillas para la tos, un regalo de los golpes de frío/calor del viaje. Antes de entrar ensayé mentalmente la frase “algo per la tosse” y tal y como se escribe se la solté al dependiente, un hombre bajito con gafas de pasta y peinado a raya como de crío bueno. En cuanto me oyó, torció el gesto y mirando para atrás llamó a un chaval joven, “atendé al españolo” (transcripción fonética). Aunque para cuando el subalterno llegó al mostrador, el hombre ya me había puesto una caja de pastillas calmantes encima de la mesa. Al chaval cortado como estaba solo llegué a preguntarle si hablaba español y me dijo que había estado un año estudiando en España y me cobró.

Después de dos horas de curso en la oficina, Bruno me llevó en coche hasta su fábrica en la ciudad interior de Lerma a unos cuarenta kilómetros de Génova. El paisaje a través de la ventanilla del coche era curioso; multitud de colinas que fuimos atravesando a golpe de túnel tras túnel. La flora caduca mustia por el invierno, junto con la luz gris filtrada por las nubes de un cielo nublado le daban a la escena un aspecto demasiado triste.

Llegamos a la pequeña nave donde se fabrican los convertidores de media frecuencia. Desde el aparcamiento vi la ciudadela de Lerma en lo alto de una pequeña colina; un conjunto de casas viejas alrededor de un torreón medieval y el campanario de una iglesia.

Hicimos curso hasta la una que nos fuimos a comer. Como en todas las zonas industriales del mundo abundaban las tascas y mesones de menú del día. Por ser Italia lo que en España se llama “parrillada” aquí lo llaman “pizzeria”. La comida fue horrible. Si antes en la crónica dije haber comido el mejor menú del día hoy puedo decir que he comido el peor. De primero espaguetis con un tipo de salsa de carne; de segundo una hamburguesa cruda de sabe dios que bicho viviente, triste y sola en el plato con patatas cocidas pedidas aparte (no las tenían fritas, aunque viendo ese trozo tartar que me pusieron, miedo me da saber como las harán). Bruno pidió lo mismo pero con un poco de ensalada, un puñado de hojas como de lechuga, igual de solitarias que la hamburguesa. Y de postre, profiteroles; tres pelotas rellenas de nata buceando en un mar de chocolate de taza. Resumiendo, insípido, indigesto e increíble de lo malo que era. El agua estaba buena.

Volvimos a la fabrica y pasadas dos horas volvimos a Voltri.

Hoy no he salido del Hotel, total para lo que hay que ver, lo mismo de ayer pero en mojado.

NOTA: Me ha llamado mucha la atención el buen rollo que se gastan en el trabajo los italianos; demasiado. Se les ve eficientes pero no se si es que yo y los que trabajan conmigo ya nos hemos echado a perder trabajando para el esclavizante mundo de la automoción o aquí la pachorra es lo común. Se mueven como a cámara lenta pero sin pararse y siempre con una aburrida sonrisa de “trabajo lo justo, igual que mis compañeros”.

No me entendáis mal. No los estoy llamando vagos. Esta es una crítica totalmente constructiva, por que a pesar del ambiente pachorril, producir si parece que producen. Quizás en España nos movemos demasiado para no hacer nada. Lo que en mi tierra se resume en “Fai que fai e non fai nada”.

1/26/2011

Crónica Genovesa III

Martes 25/01/2011

Poco que contar. Un día casi calcado al de ayer. Estudiar comer en el mismo sitio e igual de bien, seguir estudiando, paseo de cinco minutos hasta la playa (muy fea, cuasi-industrial) y vuelta al hotel a descansar la chencha.

Mañana más

1/24/2011

Crónica Genovesa II


Lunes 24/01/2011

Levantarse, ducharse y desayunar. Anécdota: es curiosa la cara que te ponen en los hoteles cuando les dices que no tomas café, que solo tomas “cacao”.

Me recogió Bruno en la entrada del hotel. Dimos un pequeño paseo hasta las oficinas de las empresa. Hacía un frío que pelaba a pesar de estar soleado. Llegamos a un pequeño portal y subimos a las oficinas. Cuatro horitas de curso y a comer.

Como Bruno no podía acompañarme; Franco, uno de los técnicos de la compañía me llevo a un pequeño mesón donde comí mi primer menú del día italiano. He de reconocer que ha sido uno de los mejores “menú del día” que he comido nunca y no es por que me encante lo que nosotros conocemos por comida italiana, sino porque acostumbrado a lo que sirven en España (y por motivos de mi anterior trabajo he comido en muchos sitios) este menú es de restaurante caro sin ser caro; treinta euros los dos. Consistía en un plato de pasta con nata y nueces de primero; dos filetitos de pescado guisado al dente con salsa de tomate natural con olivas pequeñas y piñones, y tarta de granada de postre. Riquísimo.

Por la tarde más curso y a eso de las seis, vuelta al hotel. Después de relajarme un poco salí a dar una pequeña vuelta a patas por la ciudad. Fue una vuelta corta por que no vi gran cosa que no haya visto ya en otros lados. Todas las ciudades residenciales son iguales.

Antes devolver al hotel paré en un supermercado para cazar la cena ya que no me apetecía gran cosa. Aproveché para curiosear un poco la dieta normal de un italiano. Me llamó la atención la enorme variedad y cantidad de quesos distintos. Muchos más de los que podréis ver en un supermercado equivalente español. Igualmente pasa con la pasta fresca. Las pizza precocinadas no abundan pero si puedes encontrar masa fresca de pizza con forma de pequeños panes listos para extender y rellenar.

Vuelta al hotel y mañana más.
Vistas desde el balcón de mi habitación

Cronica Genovesa I

¡Bon Giornno!

Hoy escribo desde Italia. Desde Voltri, a las afueras de Genova para ser más concreto. ¿Y como he venido a parar aquí? Pues porque en mi trabajo se preocupan en ampliar mis horizontes educativos y me encuentro realizando un curso de una semana sobre Convertidores de Media Frecuencia (tranquilos que no os voy a aburrir con jerga electrónica).

Domingo 23/01/2011

Para llegar a Genova: una hora de taxi desde Ourense hasta Vigo y luego volar a Madrid (1 hora de vuelo) y de Madrid a Genova (2 horas de vuelo). Entre pitos y flautas salí a las 15:00 de Ourense y llegué a las 23:00 a Genova.

El aeropuerto de Genova se llama Cristoforo Colombo en honor del navegante italiano-español-portugués-etc que descubrió América allá por el 1492 y que nosotros conocemos por el nombre de Cristóbal Colon. Es un aeropuerto curioso en medio del puerto, por lo que cuando tomas tierra y el avión corre por la pista, puedes ver los barcos amarrados.


Después de recoger la maleta me esperaba a la salida el que es mi profesor, Bruno M. , adormilado y agarrando un papelote con el nombre de la empresa y el mio debajo. Me sentí como en una película, ya que esta es la típica/tópica imagen que sueles ver en las mismas cuando el protagonista llega al aeropuerto donde comienzan sus aventuras.

Cogimos el coche, pillamos cinco minutos de autopista urbana que nos alejó del centro de la ciudad hasta las afueras y llegamos a Voltri. El paisaje urbano es el propio de una pequeña ciudad dedicada a la industria, es decir, tirando a feo.

Llegamos al “Hotel Sirenella” y me despedí de Bruno hasta el día siguiente. Subí a mi habitación y admiré las vistas desde mi balcón, una playa desangelada demasiado próxima a la urbe. Me lavé los dientes y me derrumbé sobre la cama muerto de sueño.

1/09/2011

HUMOR BRETON

Os dejo aquí un par de postales de mi viaje a la Bretaña de hace un par de años.

En esta se nos muestra la típica climatología Bretona como tuve oportunidad de comprobar.

En la Bretaña los cruces y los semaforos apenas existen. Es el reino de las rotondas.

Nos vamos a Islandia?...Por supuesto....



Me encanta este anuncio de turismo de Islandia.

¿Quién dijo que Islandia y los islandeses eran fríos?

Gracias a Manuel Gago por descubrirmelo en su estupendo blog (http://www.manuelgago.org/blog/)