12/26/2010

UNA VIDA DE PERROS

Desde pequeño disfrutaba maltratando a los perros. Comenzó tirandoles piedras y atandoles del rabo latas enristradas en un cordel. Luego refinó sus metodos de tortura y estas incluían desde lentos cástigos psicologicos hasta crueles vivisecciones.

Creció y la vida le sonrió, tanto, que se convirtió en una de las personas más ricas y poderosas del mundo. Pero la fortuna dejó de acompañarle un buen día y sin previo aviso se vió tirado por las calles mendigando su sustento y repudiado por todos.

Y no quisó seguir viviendo así.

Un día de lluvia buscó un puente y se tiró al río con la esperanza de una muerte rápida bajo las aguas crecidas. Se sumergió como una piedra pero una leve corriente le devolvió a la superficie. Desde la orilla un enorme perro vio al suicida flotando boca abajo y sin dudarlo se tiró al agua y agarrandolo de un mordisco por la camisa lo arrastró hasta la orilla. Allí le dió la vuelta y apoyando las patas sobre su pecho consiguió que vomitase todo el agua que se había tragado.

Cuando despertó y vió el perro a su lado supo que su suerte había vuelto a cambiar.Se guareció debajo de uno de los arcos del puente del que se había tirado y con una piedra mató al perro que le había acompañado hasta su improvisado refugio. Hizo fuego con unas maderas y unos cartones, lo asó y se lo comió.

Al diá siguiente pidió trabajo en la perrera municipal y reinició su vida.


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