8/04/2005

= ELLA, SIEMPRE ELLA=

…ahí está, en la fuente, bebiendo, sus ojos negros centellean bajo los primeros rayos de un sol de primavera, que guapa es, y yo aquí apalancado en este banco del parque, observándola, una pequeña gota se desliza por su blanca garganta, debería acercarme y decirle algo, si, lo voy hacer, aunque pensándolo mejor… no tengo sed, mira que soy gallina, por lo menos debería ocurrírseme una excusa más creíble, da igual, es mi excusa y me basta, ¿quién es ese que se le acerca? ni idea pero no soy yo, le ha dicho algo y ella le contesta, la he perdido por idiota, no, espera, se va y ella se queda, que tío más tonto, mira que pensar que ella caería en un truco tan viejo, he hecho bien en no ir, imagínate que me pasa lo mismo, que vergüenza, ya ha acabado de refrescarse, y ahora se irá y nunca volveré a verla, y todo por anacoluto y cobarde, ¡pues eso no va ha suceder!, ahora mismo me levanto y le digo algo, eso es, a por ella, que es lo peor que puede pasar, que me quede en blanco y no sea capaz de decir ni pío, que no me haga caso, que se me caiga el cielo sobre la cabeza, pues para eso mejor me quedo en el banco y no le digo nada, y que sufra, pero que tonto soy, como va a sufrir si no le hablo si todavía no me conoce, y bien puede ser que no quiera conocerme, pues ella se lo pierde, y yo también, atontado, ya se va, se ha dado la vuelta y… pero qué hace, ¡me está mirando!, ¡¡se acerca!!, tranquilo, respira hondo y no pierdas la calma, a lo mejor viene a este banco ha descansar, pero no puede ser, hay varios libres y nadie se va a un banco ocupado si puede disfrutar de uno para él solo, entonces es que me ha visto, seguro que se ha olido mis intenciones y viene ha abroncarme por ser tan atrevido, ¿será capaz de leer la mente? Pero mira que se me ocurren bobadas, como va ha ser capaz de leer la mente, ¡ya casi está aquí!, ¡¿y yo que le digo?! ya que si no le digo nada va ha pensar que soy un tonto integral, bueno empezaré saludándola, eso es, soy todo un genio, ¿y luego que le digo? ¡¡¡Dios mío, ya está aquí!!!… Hola…Bonito día… Si, aquí pega bien el sol… ¿que si te acompaño a un sitio a la sombra?... si, vamos. – y los dos remontaron el vuelo y dejaron el banco del parque para posarse en la cornisa del teatro, sobre la cabeza de una copia de una estatua griega que de seguro representaba a Afrodita. Cosas de pájaros.